No vemos jamás las cosas tal cual son,
las vemos tal cual somos.

Anais Nin


viernes, 25 de noviembre de 2016

Atrapados en el tiempo


 




Aunque las imágenes son actuales, aquello que retratan tan solo tiene 52 años…tan solo…

 

Una exposición francamente buena, propaganda del régimen y frente a ella un impresionante despliegue artístico como revulsivo y denuncia ante tanta corrupción, hipocresía y mentiras. Lo único a lamentar, es la sensación de estar anclados en un bucle infinito.

 

jueves, 24 de noviembre de 2016

Miradas que aturullan

 
 
 
 





miércoles, 23 de noviembre de 2016

La curiosidad mato al gato

 
 
 
 
 
 
Existe un estudio realizado en 2001, y publicado en Annual Positive Psychology Summit, donde se revela que las personas que demuestran una enorme cantidad de curiosidad, experimentan grandes niveles de satisfacción en la vida y tienen experiencias interpersonales más positivas. Por otro lado, las personas menos curiosas consiguen mayor placer en actividades más comunes como la comida, el sexo, etcétera.

 

¿Y digo yo, una combinación de ambas no será posible?

Porque me gustan ambas prestaciones…..

 

sábado, 19 de noviembre de 2016

domingo, 6 de noviembre de 2016

Alain y los nombres propios

 
 
 
 
 
 
 
 
Este es Alain, el gato de mi sobrina, siempre me pareció que Alain era un nombre un pelín pretencioso para un gato, (Llama al gato, no pronuncies su nombre bien y se te queda una cara de tonta que no hay quien la aguante) Nombres aparte, Alain es una preciosidad, un gato de esos que se dejan achuchar y espachurrar, y que no solo no se quejan de los achuchones y espachurramientos varios, sino que además, se ponen a ronronear y se te duermen encima.
En una comida familiar hace un par de semanas en la que se encontraba Alain, se presentaron dos chuchos acompañando a sus dueños, cuyos nombres ,(Los de los chuchos) ni punto de comparación con el del minino, uno se llamaba “Gordo” y el otro “Chispa”. Cuando Alain se encontró enfrente de tamaña visita, en lugar de echar acorrer como alma que lleva el diablo y esconderse en el último rincón del mundo, se encaramo a las escaleras que conducían a la terraza y se dedico durante todo el tiempo que duro la comida a estar ojo avizor vigilando al enemigo, subía y bajaba de las escaleras, oteaba el horizonte, se asomaba, media las distancias y volvía a vigilar, así estuvo durante todo el tiempo que duro el ágape. Alain parecía un marques vigilando que la plebe no le pisara los parterres del jardín y todo ello, sin que se le despeinara ni un solo bigote.
Hay gente que tiene la teoría que el nombre que nos ponen al nacer nos condiciona toda la vida y que influye en nuestro carácter, estoy convencida de ello, no me imagino un gato que se llame bigotitos o manchas comportándose como un príncipe, solo un minino que se llame Alain  puede actuar de esa manera tan elegante y refinada.
 La teoría solo me sirve por el momento para el nombre de los animales, yo me llamo Ángeles y no acabo de encontrarle mucho sentido a la relación entre nombre y carácter. ¿Además, cuántos nombres propios existen en plural para llamar a un solo individuo? (Manchas y Bigotitos no sirven como comparación) Se supone, que por su naturaleza los nombres propios no tienen plural, ya que designan entidades únicas entre los de su clase, y el mío mas bien designa a un escuadrón completo de seres volantes no identificados.
Como apunte final diré, que una vez los indeseables chuchos se hubieron largado, Alain paso un largo rato espatarrado y lamiéndose sus vergüenzas con una parsimonia digna de soberanos.

martes, 1 de noviembre de 2016

Otoño

 
 
 
 
 
"Ahora es tiempo de hojas caídas, hojas para mirarte en sus charcos, hojas para escribir, o para pintarlas de colores.
Hojas y lagartijas de otoño."
 
Ío